Acerca de
Durante siglos, el Garona ha desempeñado un papel esencial en el desarrollo de la región. Ha favorecido el comercio, el asentamiento de pueblos y la actividad económica en el valle. Aún hoy, constituye una parte importante del patrimonio natural y paisajístico de los Pirineos.
Un entorno natural excepcional
Sus frescas aguas y riberas albergan una rica fauna y flora:
truchas fario y otros peces de río ;
garzas, martines pescadores y aves rapaces
nutrias y otras discretas especies acuáticas;
bosques ribereños de alisos, sauces y fresnos.
El río forma un auténtico corredor ecológico entre la montaña y la llanura.
Alimentado por el deshielo y las precipitaciones, el caudal del Garona varía considerablemente de una estación a otra.
En primavera, sus aguas suelen ser más caudalosas, mientras que en verano revelan a veces hermosas playas de guijarros.
El Garona es un río de montaña sometido a rápidas variaciones de caudal. Aguas arriba, varias obras hidroeléctricas y presas pueden liberar agua, provocando una subida repentina del nivel del río y un aumento significativo de la fuerza de la corriente.
Incluso cuando el nivel del agua parece bajo, estas variaciones pueden producirse rápidamente y hacer peligroso el baño. Las corrientes suelen ser fuertes, el fondo irregular y el agua especialmente fría, incluso en verano.
Por estas razones de seguridad, en general no se recomienda ni se permite nadar en el Garona. Se aconseja a los visitantes que aprovechen las zonas de baño vigiladas si desean disfrutar de actividades acuáticas.